Un traje exoesquelético es un dispositivo electromecánico portátil diseñado para potenciar la fuerza humana, reducir la fatiga física o apoyar la rehabilitación clínica, y se clasifica en versiones pasivas mecánicas y activas motorizadas, según los diversos escenarios de aplicación. Fabricado con materiales ligeros de alta resistencia, como fibra de carbono y aluminio aeroespacial, adopta una estructura modular ergonómica con correas ajustables en múltiples dimensiones para adaptarse a distintos tipos de cuerpo, garantizando al mismo tiempo una movilidad articular flexible. Los trajes exoesqueléticos pasivos dependen de componentes elásticos para distribuir las cargas lumbares y del hombro durante tareas que implican levantamiento de cargas pesadas, flexión del tronco y permanencia prolongada de pie, previniendo eficazmente las lesiones musculoesqueléticas laborales en sectores como logística, construcción y manufactura. Las versiones motorizadas integran sensores de alta precisión, accionamientos servo y sistemas de control inteligente capaces de identificar en tiempo real las intenciones de movimiento, ayudando así a pacientes con paraplejia, hemiplejia y debilidad en las extremidades inferiores a realizar actividades como mantenerse de pie, caminar y entrenamiento de la marcha. Mecanismos integrados de protección contra caídas, parada de emergencia y bloqueo por sobrecarga garantizan una operación segura durante tareas de alta intensidad o ejercicios de rehabilitación. Tras múltiples validaciones en entornos reales y certificaciones de seguridad, los trajes exoesqueléticos han alcanzado una aplicación comercial a gran escala, convirtiéndose en equipos inteligentes esenciales para la protección de la salud laboral y la rehabilitación médica, mejorando la eficiencia en el trabajo y ayudando a los grupos con discapacidad motriz a recuperar su autonomía.